lunes, 20 de agosto de 2012


·        White & Case se descarta como interventor
Alejandro de la Rosa
El Economista, 20 de agosto de 2012
La sustitución del juez que llevaba el concurso mercantil de Mexicana de Aviación, Felipe Consuelo Soto, y la eventual remoción del conciliador, Gerardo Badín, generan condiciones de transparencia en el proceso, por lo cual esta semana el despacho White & Case formalizará su interés de ya no continuar como interventor de Banorte, Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), Bancomext, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y la Procuraduría Federal del Consumidor, afirmó su representante, Vicente Corta.

Pensamos que lo que está ocurriendo es positivo. Puede haber condiciones que favorezcan la reestructura de la empresa y ojalá que pueda volver a volar”, comentó el especialista en conferencia telefónica.

A principios de marzo, ASA fue la primera dependencia en dar a conocer que buscaba un representante externo de sus intereses en el juicio concursal, “teniendo a su cargo la vigilancia de la actuación del conciliador y del síndico”.

Semanas después, se anunció que White & Case desarrollaría la labor. Aunque el Juez no aceptó la propuesta, la firma comenzó a analizar la situación del concurso (en prórroga indefinida) que involucra a sus clientes y sacó sus conclusiones.

El proceso en general falló. Se manejó de manera poco profesional y con poca transparencia. Si se evalúa la información, en general, es poca”, estableció el abogado.


·        Avanza reestructuración concursal de Mexicana
Julio Brito A.
La Crónica de Hoy, 20 de agosto de 2012
Fuentes muy cercanas allegadas al proceso de reestructura financiera de Mexicana de Aviación nos comentan que se equivocan aquellos que aseguran que irá a la quiebra; al contrario, los avances son palpables. Por ejemplo, nos dicen que se cuenta ya con nuevos contratos colectivos con los tres sindicatos -de pilotos, sobrecargos y trabajadores de tierra–, y que representan un alivio del costo laboral del 45 por ciento, así como aumento en productividad, equivalentes a un 55 por ciento. El pasivo laboral, de 4,700 millones de pesos, una de las mayores cargas, se reduce a cero, en tanto que los trabajadores recibirían una liquidación mayor al de una quiebra y tendrían una participación del cinco por ciento en la composición accionaria de la controladora.

Nos indican nuestras fuentes que en cuanto a la reestructura financiera, el convenio concursal contempla más del 62 por ciento de los pasivos negociados  -superior al 50 más uno por ciento que exige la ley-, con un descuento promedio de 97 por ciento, y sólo queda pendiente de negociar e incorporar los pasivos de Banorte y Bancomext. Así, de una deuda de 16 mil millones de pesos, ésta se reduce a 5 mil millones, con el beneficio además de pagarse en siete años con siete por ciento de interés anual, que es una tasa muy aceptable.

Finalmente, nos aseguran que se ha diseñado un modelo de negocios que permitiría a Mexicana retomar sus operaciones en un corto plazo, lograr un crecimiento sostenible, hacer frente a sus obligaciones corrientes y aquellas derivadas del convenio concursal. Además de que siguen vigentes y garantizados los derechos de operación y designación en rutas internacionales, así como los slots.

Nos indican nuestras fuentes de información que el Taller de Mantenimiento de Mexicana es la única unidad de negocio en marcha que genera flujos y permite a la aerolínea que continúe viva. Ante todo ello, la aerolínea está lista y preparada para reiniciar actividades, y sólo falta que la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) otorgue el Certificado de Operación y los inversionistas puedan capitalizarla. Una posición muy diferente al extremo, que asegura que no hay remedio. Sólo el sabio tiempo nos podrá decir quién tiene la razón, por lo mientras valdría la pena una oportunidad más, pero que presenten los dineros se requieren para la capitalización.

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